Francisco Javier de Balmis e Isabel Zendal

La viruela ha sido la enfermedad vírica más mortífera de la historia de la humanidad, causando elevados índices de mortalidad y afectando de forma dramática a la población infantil. No fue hasta 1796 que Edward Jenner descubrió la vacuna para la misma; hito que supuso el inicio de una etapa en que reinó la capacidad técnica de invención y la ambición de lucha contra las enfermedades infecciosas.

Durante los tres primeros años del siglo XIX, la vacunación se difundió rápidamente por nuestro país y ocurrió que, en el año 1803, el Rey Carlos IV aprobó enviar una expedición a los territorios hispanos de Ultramar para vacunar a la población contra la viruela. Esta sería la primera acción humanitaria global de la historia.

La expedición estaba liderada por Francisco Javier Balmis, doctor cirujano en una época en que la profesión quirúrgica estaba vinculada a los ejércitos y acciones militares. Su éxito profesional fue yendo en aumento gracias a su labor principalmente en hospitales militares y reales, aunque su biografía sin duda la marcó la expedición que nos ocupa.

La corbeta llamada María Pita zarpó desde el puerto de la Coruña el 30 de noviembre de 1803. Veintidós niños huérfanos y el doctor Francisco Javier Balmis, el entonces médico personal de Carlos IV, emprenderían un viaje por América, China y Filipinas con el ambicioso objetivo de inmunizar a miles de personas contra la temida enfermedad. El motivo de llevar la vacuna inoculada en personas fue simplemente que aún no había refrigeración y la vacuna no aguantaba viajes tan largos. Estos veintidós niños procedían de un orfanato dirigido por la segunda de nuestros protagonistas: Isabel Zendal.

Isabel Zendal fue un pilar fundamental y la única mujer de la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna. Es considerada por la OMS como la primera enfermera de la historia en misión humanitaria internacional. El propio hijo de Zendal fue uno de los veintidós integrantes de este grupo de jóvenes, pero no solo él sintió a la enfermera como su madre durante la larga travesía, sino todos ellos. Francisco Xavier Balmis dejó constancia en su diario de la maravillosa labor llevada a cabo por Zendal: “Con el excesivo trabajo y rigor de los diferentes climas que hemos recorrido, perdió enteramente su salud, infatigable noche y día ha derramado todas las ternuras de la más sensible Madre sobre los angelitos que tiene a su cuidado, del mismo modo que lo hizo desde La Coruña y en todos los viajes y los ha asistido enteramente en sus continuadas enfermedades”.

La contribución de estos personajes que son, sin duda alguna, dos proezas españolas, fue esencial para el inicio de una era donde la viruela dejó de ser causante masiva de muerte en el mundo entero.

Referencias y Bibliografía

  • La película “22 Ángeles”, dirigida por Miguel Bardem, que cuenta la expedición de Balmis.
  • Ramírez, S. (2004). La real expedición filantrópica de la vacuna doscientos años
    de lucha contra la viruela. CSIC – Consejo Superior de Investigaciones Científicas.
  • Moro, J. (2015). A flor de piel. Seix Barral.
  • Balmis, F. (1987). Prólogo y traducción castellana del tratado histórico y práctico de la vacuna de J. L. Moreau (1803). Alfons el Magnànim.
  • La enorme relevancia de la figura de Isabel Zendal de deja ver a día de hoy en evidencias como el recientemente creado hospital de Emergencias Enfermera Isabel Zendal en Madrid o el potente grupo biofarmacéutico Zendal.
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